Pizza de berenjena y aceite de albahaca

¡Hola a todos! Comenzamos la semana con una nueva receta apta para #ellunessincarne.

Desde que le he cogido el truco a hacer masas de pizza casera, me resulta lo más fácil del mundo y es que salen tan tan buenas… ¿El tiempo? Está sobrevalorado. En 5 minutos está la masa hecha. Se deja reposar una horita y listo.

En relación al tiempo, me gustaría hacer una reflexión. En los tiempos que corren vamos deprisa de un lado a otro, sin pararnos a pensar en nuestra alimentación y en nuestra salud. Y en esto la industria ha dado en el clavo: crear productos muy palatables que nos solucionen la vida ante la falta de tiempo.

Esto ha hecho sin duda perder las costumbres, la magia de cocinar con familiares y amigos, de disfrutar de que algo salga bien o de reírte si sale mal, de descubrir nuevos sabores, nuevas texturas, de enseñar a los más pequeños y de que aprendan jugando (¡Y se lo pasan pipa!)… Han hecho que se caiga rendido a la pizza 4 quesos del supermercado de la esquina. Y por supuesto, que nuestros hábitos alimentarios empeoren considerablemente.

Y digo yo, ¿por qué no tomamos conciencia de lo que comemos y de cómo lo comemos? Sin duda, los cambios no se consiguen de un día para otro. Hay que trabajarlos uno a uno y cuando ya se tenga trabajado un hábito el siguiente será mucho más sencillo. ¿Os animáis a preparar vuestra propia pizza y a dejar de lado los productos procesados? 😉

Para hacer la masa utilicé harina de trigo sarraceno, que a diferencia de lo que muchos creen, no tiene nada que ver con el trigo que conocemos.

El trigo sarraceno (Fagopyrum esculentum) es un pseudocereal, puesto que no pertenece a la familia de las gramíneas (como el trigo común), si no que pertenece a la familia de las plantas conocidas como poligonáceas.

Los cultivos de este pseudocereal están llenos de flores, de las cuales se pueden aprovechar todas sus partes: los brotes tiernos como hortalizas, las hojas verdes se utilizan con fines medicinales y los granos para consumo humano.

También se le conoce como alforfón, trigo negro o soba. De ahí los famosos fideos soba de la cocina japonesa, que están hechos con este pseudocereal. Además, al no tener gluten, es un sustituto ideal para personas celíacas o con intolerancia al gluten.

No obstante, si podéis consumir cualquier otra harina con gluten, elegid la harina integral que más os guste o que os sea más sencilla encontrar.

No os asustéis con la elaboración… Que a pesar de tener mucho texto no tiene ninguna complicación.

Dicho esto… ¡Manos a la masa!

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PIZZA DE BERENJENA Y ACEITE DE ALBAHACA

(4 porciones)

Ingredientes para la masa:

110 g de harina de trigo sarraceno (u otra harina)

50 ml de agua

1 cucharadita de levadura

Pizca de sal

Ingredientes de la pizza:

6 tomates tipo pera maduros

1/2 berenjena

6 tomates secos en aceite

20 g de queso parmesano

4 rodajas de mozzarella

50 ml de aceite de oliva

Un manojo de albahaca


En un bol mezcla la harina, con la levadura y una pizca de sal. Después, haz un hueco en el centro y agrega el agua. Amasa bien hasta obtener una mezcla homogénea. Puedes ayudarte de unas espátulas para amasar al principio, o amasar con las manos mojadas, ya que esta harina es muy pegajosa. Cuando consigas una masa homogénea que sea fácilmente despegable de las manos, deja reposar en el bol durante una hora aproximadamente.

Mientras tanto, ve cocinando las verduras.

Para hacer la salsa de tomate, escalda los tomates durante 5 segundos y retírales la piel. Calienta en una sartén el aceite de oliva y agrega los tomates. Ve aplastándolos con ayuda de un tenedor y deja cocinar durante 20-25 minutos, hasta que adquiera una consistencia espesa.

Para hacer las berenjenas córtalas en rodajas. Calienta en una sartén el aceite de oliva y agrégalas. Dóralas un poco y después añade medio vasito de agua. Deja cocinar hasta que las berenjenas estén tiernas y el agua se haya evaporado. Si ves que al evaporarse aún no están hechas, prueba a añadir un pelín más de agua. Retira y reserva.

Para hacer el aceite de albahaca, tritura el aceite de oliva con la albahaca en la picadora. Si no tienes picadora, puedes utilizar el mortero o la batidora.

Seguidamente, enharina una superficie limpia y dispón la masa encima. Con ayuda de un rodillo estira la masa hasta que quede fina. Puedes darle forma redonda.

Precalienta el horno a 180º.

Coloca la masa sobre una bandeja apta para horno. Puedes utilizar papel vegetal para que no se pegue. Añade la salsa de tomate casera encima, el queso parmesano, las berenjenas, los tomates secos y la mozzarella. Por último, añade el aceite de albahaca.

Hornea durante unos 12 minutos. Deja que se atempere y ya estará lista para consumir.

*¡TRUCO! Si quieres quitar el amargor a las berenjenas déjalas en un colador con un poco de sal durante 15 minutos. 

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Os animo a todos a hacer vuestra propia masa de pizza y a disfrutar con los vuestros del placer de cocinar, de equivocaros y de mejorar…  Si es así, me encantaría saberlo, así que no dudéis en contármelo 🙂 No olvidéis seguirme en Facebook e Instagram para estar al día de más consejos, recetas y novedades 🙂

Gracias por leerme.

Escrito por

¡Bienvenido a Nutrición A bocados! Mi nombre es Leticia y soy Dietista-Nutricionista. Este es mi pequeño rincón. En él podrás descubrir una alimentación saludable, de verdad, basada en alimentos reales, con sabores reales, de la que poder disfrutar, y es que, alimentarse, es mucho más que nutrirse.

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